Árbitro10.com | 11/06/2013
Todo ocurrió al final del cotejo, cuando el dirigente se acercó a la boca del túnel para reclamar su disconformismo con la terna arbitral y sobre el alambrado olímpico se le tiró una botella de gaseosa llena, que impactó en la frente del árbitro. Al sentir el golpe, Abdala cayó tendido y se desvaneció por algunos minutos.
La policía que custodió el espectáculo deportivo ni se percató en detenerlo, aunque la denuncia policial fue realizada por la terna arbitral después de una hora de espera. Nadie podía imaginar un final de esta naturaleza, más aún, el encuentro de reserva no se disputó por falta de garantías en un encuentro sin público. Una mancha más al fútbol de entrecasa.
Los hinchas son los que siempre producen desmanes e incidentes en un partido de 90 minutos, ayer fue todo lo contrario. La agresión partió de un dirigente del Club Atlético Agua y Energía, que como si fuera poco, también es delegado y representante de su entidad en el Consejo Directivo de la Liga Santiagueña.
Una vergüenza fue lo que pasó. Menos mal que fue un partido a puertas cerradas. Ni así se puede evitar a los violentos. Una lástima.
Fuente: /www.nuevodiarioweb.com.ar

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