La extraña jugada sucedió en el Brasil-Italia de Copa Confederaciones. El defensa brasileño Luiz Gustavo agarra claramente a Balotelli. El árbitro parece señalar penalti, pero un segundo después Chiellini acaba introduciendo el balón en la meta y el árbitro acaba dando el gol. Con las Reglas en la mano, la cosa no tiene mucha historia. Si pito el penalti con el balón en juego, en ningún caso se puede dar gol. Ahora vamos con lo que se ha leído en algunos medios, que forma parte de la antología de los mitos del reglamento.
La norma de patio de colegio de penalti o gol es gol tampoco es cierta, aunque es evidente que si cuando el árbitro va a señalar la pena máxima el balón ya ha entrado en la meta, debe conceder el tanto.
Lo curioso es que los que critican al árbitro, son los que dirían que se tragó una ventaja increíble por no dar el gol. Y lo cierto es que si el árbitro permite el remate de Chiellini tiene dos opciones: comerse una ventaja que no debió dar o señalar el penalti con un segundo de retraso, lo cual también resultaría cantoso.
Por cierto, que la solución del árbitro es perfecta para un partido de regional. Su silbato no frena a los jugadores y moralmente, el gol es justo. Lo que pasa es que las cámaras son malditas para delatarnos e impedirnos hacer las pequeñas trampas que hacemos los que no estamos tan controlados.

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